La inesperada reacción del chef Dani García convierte el 'caso Alvarito' en un símbolo de la disputa chef-cliente
El equipo de comunicación de Leña optó por una estrategia arriesgada: aliarse con el cliente que les había ridiculizado

Dani García, en Leña Barcelona. / Europa Press News

Madrid
Alvarito tomó el mando y, tras una reciente visita al restaurante Leña, subió un vídeo a sus redes sociales en el que ridiculizaba el tamaño de un cóctel servido con un cubito de hielo tan grande que, por sí mismo, llenaba casi todo el vaso. "16 pavos", decía justo antes de mostrarlo. "Al menos estaba fresquito, eso sí", añadía en el post.
El texto de su publicación daba más detalles: "No sé si la 'experiencia' en Leña de Dani García vale lo que cobran, pero al menos nos reímos mucho. Os sorprendería si os digo que el cóctel no fue la mayor clavada que nos metieron. Dudo entre la rebanada de pan a 5 euros o la copa de Cruzcampo a 7,5".
Su crítica no fue muy distinta a la que cientos de personas vierten a diario en Twitter o Instagram, riéndose de la cantidad de comida o bebida que sirven en ciertos restaurantes.
Una estrategia arriesgada
La diferencia, en este caso, es que su vídeo se hizo viral y que el equipo de comunicación de Leña optó por una estrategia arriesgada: aliarse con el cliente que les había ridiculizado.
El restaurante compartió en sus redes un vídeo que explicaba la historia de Álvaro y, a continuación, proponía rebautizar el cóctel (que ahora se llama El Alvarito) y ofrecérselo gratis a todo aquel que acudiese a Leña mostrando el vídeo. Un plan sin fisuras... hasta que Dani García ha dicho lo que realmente piensa sobre este tema y se ha liado aún más.
En una entrevista concedida a Gurmé Sevilla, el chef malagueño ha llamado "payaso" al cliente de Leña y ha defendido su cóctel: "El vídeo no es original. Llevo años viéndolo en otras coctelerías. Si lo explicas, explica todo: qué está pidiendo, cuánto vale y cuál es la razón de ser del hielo".
"Cada persona merece un respeto"
Visiblemente enfadado, el chef asegura que "como todo en la vida, es una cuestión de equilibrio", pero él defiende la honestidad del cóctel, elaborado con Tequila 1800 Silver, fruta de la pasión, cordial yellow bell y baya de Timur.
"Cada persona merece un respeto porque detrás de una mofa hay gente que trabaja y se juega su dinero", asegura, defendiendo el punto de vista de los hosteleros y el de los trabajadores del sector.
Pero Álvaro Barco, que en su cuenta de X se presenta como periodista y politólogo, también ha respondido a Dani García llamándole "Patica gourmet" y "Patica con gafas naranjas de Marcos Llorente", en referencia al célebre influencer granadino.
Algo más que una simple disputa
"Vale que te molestase mi vídeo, yo no lo hice con mala intención ni insulté a nadie. ¿Por qué me tienes que insultar a mí después de que tu equipo de comunicación hiciese un trabajo tan bueno?", asegura. "Con los vídeos habéis salido ganando y habíais conseguido más alcance que nunca. ¿Por qué has tenido que fastidiarlo?".
El influencer va incluso más allá, con una amenaza velada, asegurando que no va a publicar los mensajes que le han llegado de extrabajadores suyos. "Podrás tener 800 estrellas Michelin, pero eres un pringado".
Nadie sabe si habrá nuevos capítulos o si el serial se ha terminado así, pero lo que empezó siendo una publicación en redes de un cliente totalmente anónimo no solo se ha acabado convirtiendo en un espectáculo lamentable. También es ya un símbolo de la disputa entre una generación de chefs acostumbrada a recibir muchos piropos, y una generación de clientes que ya lo ha visto todo en Netflix o TikTok y que le ha perdido el respeto a lo que, hasta no hace mucho, se vivía como algo especial. Habrá quien solo vea un choque entre Dani y Alvarito, pero puede que eso solo sea la punta del iceberg.

CARLOS G. CANO

Carlos G. Cano
Periodista de Barcelona especializado en gastronomía y música. Responsable de 'Gastro SER' y parte del...




