"Llevo dos semanas con estrés postraumático": analizamos las consecuencias del caso Noma
Cocineros y periodistas reflexionan sobre los efectos de la caída del chef René Redzepi

Jason I. White protesta, junto a varios activistas, frente al 'pop up' de Noma en Los Ángeles, este miércoles. / MediaNews Group/Los Angeles Dail

Madrid
Después de varias semanas encajando denuncias en silencio, el hecho de que el chef René Redzepi anunciara que se va de Noma ha hecho que el caso estallara mediáticamente, extendiendo sus efectos mucho más allá de las cocinas.
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The New York Times ha publicado el testimonio de muchas víctimas y todas ellas hablan de gritos, humillaciones y puñetazos. Pero el grave caso de René Redzepi empieza a percibirse como la punta de un iceberg que, por otra parte, todo el mundo ha visto alguna vez (aunque sea de lejos).
¿Saldrán más casos como el de Noma? ¿Qué efectos va a tener la caída del chef danés? En el pódcast de Gastro SER, varios expertos analizan las consecuencias de un caso llamado a convertirse en punto de inflexión.
"El fin de una era"
La periodista Yanet Acosta, autora de la novela El chef ha muerto y creadora de The Foodie Studies, asegura que estamos ante "el fin de una era liderada por los geniios" y muestra sorprendida por el hecho de que muchos cocineros, medios y guías gastronómicas hayan guardado silencio, comosucede en otras situaciones de violencia.
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Gastro SER | Rosa Tovar y René Redzepi
El gastrónomo Jorge Guitián, que acaba de publicar el ensayo De lentejas y caviar, detalla que "la conciencia social va evolucionando de forma gradual, pero hay casos concretos que son como un escalón". Es por eso que el caso deNoma le recuerda a lo que pasó con las gimnastas soviéticas de los 80.
"Su rendimiento era excepcional y todo el mundo sabía que había indicios de dopaje, maltrato y abusos de todo tipo", explica. "Se toleraban en pos de la excelencia, pero tras la caída del muro de Berlín, lo que habíamos aceptado empezó a parecernos aberrante. En el ámbito de la alta cocina estamos en ese paso y eso nos beneficia a todos, cocineros y clientes".
El Gobierno de Dinamarca
La cocinera Maria Nicolau, columnista de El País y autora de ¡Quemo!, añade que "el marco de impunidad se ha rajado de punta a punta" y que "ya nadie es tan invulnerable como parecía ser", pero asegura que el hecho de que el discurso de René Redzepi se grabara desde varios ángulos conmóviles de alta definición debe prevenirnos: "Veremos un documental de redención sobre el ave fénix René Redzepi".
Nicolau pone en valor el trabajo de investigación de the New York Times, que llevaba 12 años detrás de este caso, y el apoyo que René Redzepi ha recibido por parte del gobierno danés, incluso después de haber reconocido públicamente sus problemas de agresividad en el trabajo.

"Tendrían que estar preparando mecanismos de fiscalización para que esto no vuelva a pasar, ni en Noma, ni en los restaurantes que ahora llevan los cocineros que se formaron en Noma, aplicando ese mismo modelo".
El valenciano Ricard Camarena, por su parte, sostiene que el caso Noma forma parte de un debate que el sector gastronómico mantiene desde hace años. El chef reconoce que venimos de "modelos muy duros y muy jerárquicos", pero insiste en que "esa reflexión lleva años en marcha".
Lágrimas amargas
Distinguido con dos estrellas Michelin, Camarena señala que la alta cocina lleva años abordando la sostenibilidad medioambiental y que ahora toca centrarse en la sostenibilidad humana. "Es parte de la evolución natural de una profesión que ha madurado. Ahora estamos en otra dinámica y el propio René también, pero hay que hablarlo abiertamente y no se puede volver a repetir", asegura.
El barcelonés Carlos Pérez de Rozas, chef del restaurante Berbena, asegura que lleva "dos semanas complicadas con episodios de estrés postraumático" y que se echó a llorar al leer el reportaje de The New York Times porque le desbordó una "sensación de derrota".
"Yo he sufrido situaciones de abuso. Tengo dos anécdotas malísimas... Me he dejado la juventud en las cocinas, perdiéndome momentos de encuentro familiar o con amigos. Tengo una sensación amarga, como si estuviéramos al final de la I Guerra Munail y nos hubiéramos damos cuenta de que no ha servido para nada", reflexiona.
"Las víctimas deberían estar siendo escuchadas y no se ha hablado nada de la culpa de la prensa y de los clientes", añade. "Pero los restaurantes ya se han dado cuenta de que están muy expuestos y de que pueden ser cancelados".


Carlos G. Cano
Periodista de Barcelona especializado en gastronomía y música. Responsable de 'Gastro SER' y parte del...




