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Los beneficios de las cerezas

Repasamos todas sus propiedades y en el mercado aprendemos a comprarlas y conservarlas

Los beneficios de las cerezas

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Las cerezas o guindas, como la mayoría ya sabemos, son esos frutos carnosos y dulces que se encuentran principalmente en zonas templadas al final de la primavera. Las mejores de España se dice que son las del Valle del Jerte, en Extremadura, aunque hay muchos lugares en los que se pueden encontrar.

Hay distintos tipos de cerezas que se diferencian a simple vista por su color: las hay de un rojo intenso, rojo suave, rojo oscuro, amarillo, oscura-púrpura e incluso verdes. Sus características pueden variar significativamente aunque tienen una serie de características y propiedades nutritivas comunes.

¿Qué contiene a nivel nutricional?

La cereza contiene grandes cantidades de vitamina A, C, B1, B2, B6, E y K, y de minerales como el hierro, el calcio, el magnesio, el potasio y el azufre. Es rica también en ácido fólico, hidratos de carbono y fibra; y contiene gran cantidad de agua (un 85% aproximadamente).

Ya en menor cantidad, contiene magnesio y calcio, pero destaca más por su contenido en potasio.

Las cerezas son una excelente fuente de beta-caroteno (vitamina A): contienen 19 veces más beta-caroteno que los arándanos y las fresas, que son de la misma familia de frutos.

Las cerezas negras contienen más hierro, magnesio y potasio que las variedades que son más claras.

¿conoces la historia de su origen?

La especie más antigua es originaria de la zona entre el mar Negro y el mar Caspio y se trata del cerezo ácido: las Prunuscerasus. En el siglo I, el general romano Lúculo, llegó a la capital costera turca y encontró la cereza, le agradó y la llevó de regreso a Roma. Fue uno de los frutales más apreciados por los griegos y con el Imperio Romano se extendió a regiones muy diversas. Actualmente, el cerezo se encuentra en numerosas regiones y países del mundo con clima templado. Y aunque existen muchos tipos de cereza, la mayoría de ellas crecen en arbustos y árboles bajos al igual que las moras o fresas.

Composición de las cerezas

Las cerezas más frecuentes en España, las que consumimos en mayor cantidad son las rojas. Unos 100 gramos de ellas contienen aproximadamente 48Kilocalorías. Su composición serñia la siguiente:

Proteínas 1 gramoHidratos de carbono 12 gramosGrasas totales 0,3 gramosÁc.grasos saturados 0,1 gramosÁc.grasosmonoinsaturados 0,1 gramosÁc.grasos poliinsaturados 0,1 gramosColesterol 0 miligramosSodio 3 miligramosPotasio 173 miligramos Fibra alimentaria 1,6 gramosAzúcares 8 gramosCalcio 16 miligramosHierro 0,3 miligramosYodo 2 miligramosMagnesio 11 miligramosZinc 0,12 miligramosSodio 2 miligramosPotasio 255 miligramosVitamina A 1.283 IUVitamina C 10 miligramosVitamina D 0 IUVitamina B6 0 miligramosVitamina B12 0 µgVitamina B1 0,05 mcgVitamina B3 0,4 mcgVitamina B9 – 8 mcgVitamina E – 0,1 miligramos

curiosidades sobre las cerezas

Los Gitanos fueron una de las culturas que rindió tributo a este fruto y esto se ve reflejado en poemas como oda a lalusof.

El cultivo del cerezo y su fruto comenzó a extenderse hace dos mil años, tras la guerra contra el rey del Ponto, y desde entonces esta fruta (que nos os lleve a engaño su delicadeza) ha librado y ganado cientos de batallas.

Son consideradas como un potente afrodisíaco desde hace siglos.

Combinan muy bien con ingredientes intensos y complejos como el café, el chocolate, la vainilla, la canela, el pescado ahumado, el queso de cabra… ya que tras su envolvente frescura podemos descubrir notas florales y especiadas.

Beneficios

Las cerezas, gracias a la vitamina C y bioflavonoides que poseen, están llenas de antioxidantes llamados antocianinas que ayudan en la reducción de enfermedades cardíacas y cáncer.Son una de las pocas fuentes alimenticias que contienen melatonina, antioxidante que ayuda a regular el ritmo cardíaco y los ciclos de sueño del cuerpo.

Gracias al potasio que posee es excelente para regular la hipertensión, favorece la transmisión y generación del impulso nervioso y la actividad muscular normal.

Presentan grandes propiedades depurativas y su suave efecto laxante ayuda a limpiar el organismo de toxinas y a eliminar líquidos. Ayudan a reducir los niveles de ácido úrico y a aliviar y prevenir la gota.

Está muy recomendada para mantener piel, vista, cabello, dientes y huesos en óptimas condiciones.

Ayudan en la salud del cerebro y en la prevención de la pérdida de memoria y debido a que contienen antocianinas, pueden reducir la inflamación y los síntomas de la artritis y la gota, y acelerar la recuperación muscular en atletas.

Comer cerezas reduce el riesgo de diabetes. Siendo aptas también para el consumo de los pacientes con diabetes, dado que no contienen más glucosa que frutas como la pera. Su índice glucémico es 22, teniendo en cuenta que 100g de cerezas proporcionan 10g de ázucares; lo que es una cantidad muy similar a la que presentan otras frutas como el kiwi, la mandarina o la naranja, la manzana o la pera.

Debido a sus poderosos beneficios anti-inflamatorios, las cerezas pueden actuar reduciendo el dolor, por lo que son muy aconsejadas para el dolor de tendones y músculos que sufren por sobrecarga los corredores y atletas después de los entrenamientos. Son por tanto un buen remedio para una rápida recuperación muscular.

Investigadores de la London South Bank University, en Reino Unido, publicaron un estudio en “Medicine and Science in Sports and Exercise”; en donde los atletas recibieron un complemento antioxidante a base de zumo de cereza ácida dos veces al día, una semana antes y dos días después de un intenso entrenamiento. La recuperación de los atletas después de tomar este complemento fue significativamente más rápida, en comparación con quienes tomaron otros productos sin el mismo contenido de fitoquímicos del zumo de cereza. Por ello, comer frutos rojos ricos en antioxidantes puede disminuir el daño oxidativo en los músculos y permitir una recuperación más rápida.

Además contienen poco azúcar, mejoran el aspecto de uñas, cabello y piel (previniendo la aparición de manchas y arrugas), combaten la celulitis y los síntomas de la menopausia.

En embarazadas resulta muy interesante debido al ácido fólico que poseen en su composición (150 gramos netos de cerezas proporciona unos 50 miligramos de ácido fólico) lo que contribuye a un 10% de las necesidades vitamínicas durante los meses de embarazo.

Además los tallos de las cerezas son un diurético natural tomados en infusión o en polvo. Su ingesta se asocia a un aumento leve del volumen de orina.

Las cerezas contienen melatonina, además de triptófano y serotonina, según informa el grupo de investigación en Neuroinmunofisiología y Crononutrición de la Universidad de Extremadura (UEx), y estos compuestos están relacionados con la mejora de los ciclos de sueño y vigilia y con la sensación de relajación. Esta es la razón científica que ha llevado al equipo de expertos de la UEx a evaluar el efecto en el descanso y en el sueño del consumo de diferentes cultivos de cerezas del Valle del Jerte, en Extremadura. A partir de estos conocimientos, la UEx ha patentado una bebida elaborada a base de concentrado de cereza. El producto todavía está en fase experimental, con idea de mejorarlo para su futura comercialización como alimento funcional o nutracéutico.

Precauciones en el consumo

-Aunque las cerezas son una buena fuente de fibra y son recomendadas con frecuencia para prevenir la diarrea y el estreñimiento, comer demasiadas puede desencadenar estas afecciones. Se necesitan de 25 a 38 g de fibra por día para un intestino saludable, pero consumir una cantidad excesiva de cerezas sumada a una dieta rica en fibra puede producir problemas intestinales, gases y flatulencias.

-Las cerezas son ricas en quercetina, un flavonoide que ofrece protección antioxidante contra los radicales libres. Un puñado puede proporcionar beneficios a la salud, incluyendo prevención de enfermedades cardíacas y cáncer, pero comer demasiadas cerezas puede llevar a un trastorno estomacal. La quercetina en grandes cantidades puede afectar tu estómago, produciendo náuseas y vómitos.

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