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Domingo, 31 de Mayo de 2020

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Coronavirus Covid-19

La pandemia no entiende de banderas, pero sí de clases sociales

Los más desfavorecidos son doblemente víctimas del Covid-19

Un hombre hace la compra en el supermercado durante la cuarentena

Un hombre hace la compra en el supermercado durante la cuarentena / Cadena SER

Contamos la historia de Gabriela García, a finales del mes de noviembre, cuando familias enteras de solicitantes de asilo hacía cola a las puertas del Samur Social en Madrid. Esperaban un turno, para solicitar el asilo y que les diesen cobijo, pero la administración estaba desbordada. Gabi aparecía puntualmente a las 20h cada noche para dar un plato de sopa caliente a quienes pasaban el día y la noche en la calle. Es boliviana, y cuando llegó a España y se quedó sin trabajo y embarazada de su primer hijo, una señora la ayudó y le compró comida. Ella se juró que devolvería, algún día, la bondad y generosidad de esa mujer que la consoló en ese momento tan difícil. Y así lo hacía junto con su marido. Compartían lo poco que tenían con los recién llegados a nuestro país, huyendo de la violencia, y la pobreza.

Ahora Gabriela, está en casa con su familia, y vive momentos de angustia otra vez porque no puede pagar el alquiler. Su marido se ha quedado sin trabajo, ni subsidio porque no tiene papeles. Y ella, que trabaja en una empresa de cuidados a domicilio, tan solo gana 700 euros al mes. Tan solo de alquiler paga 600 al mes. Junto a ella están sus hijos de 13 y 3 años. Está a la espera de respuesta del propietario del piso, pero le angustia no poder pagar o no tener ni para comer.

Una de cada cuatro familias en España pasa en confinamiento en pisos de menos de 75 metros

El coronavirus no discrimina en el contagio, pero sí que agrava la situación de los grupos más vulnerables de la sociedad. Casi 50 mil personas viven en España en situación de pobreza y vulnerabilidad, concentrados especialmente en esos barrios, iguales en todas las grandes ciudades, donde el confinamiento es una tortura. Viviendas de menos de 50 metros cuadrados, familias extensas, sin ingresos económicos, sin conexión a internet.

Hemos hablado con Lola Contreras miembro de la Asociación Andaluza de Barrios Ignorados. Admite que una solución sería la renta básica que anuncia estar preparando el Gobierno. Pero que las medidas que han tomado hasta ahora para paliar las consecuencias económicas del estado de alarma, es “como si se presentase a la puerta del hospital un enfermo grave de coronavirus y en lugar de ingresarlo en la UCI, lo envías a casa con una tirita”. En los barrios se están atendiendo necesidades vitales de familias, como llevarles comida, gracias a la acción vecinal. Son personas ya muy castigadas por la crisis financiera, y que viven en una situación de pobreza y precariedad cronificada, aunque vuelvan a trabajar.

“Veremos los efectos de la desigualdad en el confinamiento a corto y medio plazo”

Nos lo cuenta Josune Huidrobro, directora de operaciones de Provivienda. Desde eEsta asociación, que trabaja desde 1989 por la igualdad de derechos en el acceso a la vivienda en España, están elaborando un estudio sobre cómo afecta el confinamiento, y el parón forzoso del estado de alarma a los colectivos que suelen atender. Han pasado de la preocupación por la enfermedad, en la primera semana, a la preocupación económica y subsistencia en las posteriores.

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