Últimas noticias Hemeroteca

Jueves, 14 de Noviembre de 2019

Otras localidades

El jamón regalado a Obama no puede (en teoría) volar a Estados Unidos

Estados Unidos prohíbe la entrada de productos cárnicos para su uso personal

El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, junto al presidente de EEUU, Barack Obama. / ()

Durante la visita oficial de Barack Obama a España, el presidente estadounidense recibió varios regalos: El rey le entregó una edición en inglés del Quijote, Pablo Iglesias un libro sobre la Brigada Lincoln que combatió en la Guerra Civil, y la elección de Mariano Rajoy para el presidente fue un jamón ibérico acompañado de un jamonero y un cuchillo de cortar.

Lo que el presidente en funciones quizá no sabía es que "¡No se puede llevar jamón Ibérico a Estados Unidos!", como refleja claramente la web de la embajada estadounidense en España. "Está totalmente prohibida (para uso/consumo personal) la entrada de productos cárnicos como carne fresca, seca, enlatada y de cualquier otro producto derivado (jamón Serrano/Ibérico, chorizo, morcilla, lomo, longaniza, etc.), así como productos preparados con carne, por lo quedan prohibidas las latas de Fabada, de Cocido, y similares", explica la web.

¿Se ha quedado el jamón en la embajada? ¿Se lo habrá terminado Obama antes de cruzar la aduana?

Las empresas sí pueden distribuir

Desde 2005 el jamón ibérico en es un producto legal en Estados Unidos. Hasta esa fecha no se permitía la importación y el que llegaba lo hacía de contrabando, evitando los estrictos controles aduaneros.

El Gobierno estadounidense dio, tras años de esfuerzos, el visado al jamón de cerdo ibérico, lo que permitió a las empresas españolas iniciar los trámites administrativos necesarios para su exportación. En 2007 llegaron los primeros jamones de forma legal, y actualmente son varias las empresas que exportan. Aunque no muchas, debido a los requisitos de salud pública: Todos los productos cárnicos se han de elaborar en establecimientos autorizados para la exportación.

Este proceso que imponen las autoridades estadounidenses es largo y costoso. La mayoría de las empresas tienen que realizar grandes inversiones para adaptar los mataderos y homologar todas las cuestiones relativas a la producción de cárnicos. Como consecuencia el número de empresas que se deciden a exportar este tipo de alimentos a Estados Unidos es reducido.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?