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Martes, 31 de Marzo de 2020

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Lechuga

Las diferencias entre una lechuga cosechada en el espacio y una común

La NASA lleva varios años experimentando con viveros en la Estación Espacial Internacional, estos son los primeros resultados

Un grupo de astronautas probando las lechugas espaciales. / YouTube

Hace ya varios años, concretamente en 2014, la NASA instalaba la primera cámara de cultivo de plantas en la Estación Espacial Internacional (ISS). Todo ello como parte de la misión espacial Veggie, mediante la que los distintos astronautas en órbita podrían cultivar verduras para investigar el desarrollo de plantas de semillero de lechuga romana roja en el espacio.

Un año más tarde, en agosto de 2015, los astronautas probaron la que por aquel entonces fue considerada como la primera ensalada cultivada íntegramente en el espacio. Una prueba satisfactoria para los astronautas presentes durante aquel evento, quienes aseguraron que "estaba deliciosa". Desde entonces, y tras el éxito de esta iniciativa, los científicos han ido ampliando el menú con otras verduras y legumbres como la lechuga común, el rábano, la col china e incluso los primeros tomates.

La lechuga espacial es tan segura para comer como la terrestre

Según explicaba por aquel entonces la agencia espacial, este experimento permitiría a los astronautas cultivar las verduras en apenas 28 días. En definitiva, se trataba de una misión espacial que tenía como objetivo descubrir la posibilidad o imposibilidad de cultivar productos frescos durante vuelos espaciales de larga duración y misiones relacionadas con la colonización de Marte o la Luna.

Varios años más tarde, la NASA ha publicado los primeros resultados derivados de esta investigación en la revista de divulgación científica Frontiers in Plant Science. Una investigación que determina que la lechuga espacial no es solo sabrosa, sino que también es segura para comer. Para llegar a esta conclusión, el grupo de investigadores liderado por Christina Khodadad y Gioia Massa ha sembrado las lechugas bajo las mismas condiciones de humedad, concentración de dióxido de carbono, temperatura que en la Tierra.

La lechuga espacial tiene más microorganismos

Tras analizar tres cosechas distintas, el experimento determinó que los niveles de nutrientes de la lechuga espacial son muy similares a los de la lechuga terrícola, tal y como ha dado a conocer Gioia Massa: "Nos sorprendieron un poco estos resultados, ya que pensamos que los niveles de nutrientes en las plantas podían acumularse de manera diferente durante el vuelo".

La diferencia más relevante es que la lechuga espacial tiene más microorganismos, aunque ninguno de ellos es nocivo para la salud humana. Pero no solo eso. Según ha explicado la agencia espacial a través de distintos experimentos, los niveles de potasio, sodio, fósforo, azufre y zinc, así como los compuestos fenólicos registrados en las verduras espaciales, llegaron a ser incluso más altos que las plantas que se encuentran en la Tierra.

Tras el éxito de este primer experimento, y después de descubrir que las lechugas espaciales son tan aptas para el consumo como las terrestres, la NASA ha seleccionado otras verduras que podrían ser fundamentales para "la dieta de la tripulación del futuro". Desde la col hasta el repollo. Una serie de verduras

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