Últimas noticias Hemeroteca

El peor error que cometes al hacer un filete a la plancha y otras tragedias culinarias del día a día

Tú creías que estaba bien, pero por favor, deja de hacerlo ya

Consejos para evitar los errores tradicionales en la cocina. /

Con las navidades a la vuelta de la esquina, no está de más recordar algunos trucos gastronómicos mediante los que podrás conquistar a los comensales más exigentes. Por esa misma razón hemos elaborado una serie de consejos para cocinar algunos de los productos más comunes de nuestra gastronomía. Desde la tortilla de patatas hasta las croquetas, las verduras y las hortalizas.

Cómo cocinar la croqueta perfecta

La croqueta está considerada como uno de los grandes iconos de la cocina tradicional. Por esa misma razón es importante seguir una serie de pasos para elaborar una croqueta que esté a la altura de las que te hacía tu abuela o tu abuelo. En primer lugar, es fundamental que cuentes con buenos ingredientes, que seas riguroso con las cantidades y que apliques la técnica de fritura con sentido común. De esta manera evitarás que la bechamel quede demasiado líquida, que se llenen de grumos o que se queden crudas por dentro, tal y como explica el chef valenciano Chema Soler, del restaurante madrileño La Grastrocroquetería,

Si eres de los que apuestan por la bechamel con grumos, trata de ser lo más riguroso posible con el pesaje de los ingredientes, trabaja a fuego lento y no dejes de remover. Rehoga una cebolla en 40 gramos de mantequilla y, a continuación, echa la misma cantidad de harina tamizada, removiendo sobre el fuego durante un par de minutos. Cuando se forme una especie de pelota, añade pimienta blanca o nuez moscada y, posteriormente 500 mililitros de leche caliente. Deja que la salsa se cueza durante diez minutos y ya tendrás lista tu croqueta.

En caso de que la bechamel te ha quedado demasiado líquida, métela en el congelador para trabajarla fría, donde cogerá algo de textura. Si esto no basta, utiliza polvos de puré de patata a modo de espesante. Tras conseguir la textura perfecta, ha llegado la hora de darle forma. Para ello te vendrán bien dos cucharas, que te ayudarán a formar las croquetas. Si prefieres utilizar las manos, ajusta la cantidad de masa con una báscula de cocina.

Recuerda: el rebozado es fundamental. Por esa misma razón, pasa la bechamel por harina, huevo y pan rallado (en este orden) para que quede a la altura. A continuación, sumerge la croqueta en aceite de oliva virgen extra bien caliente (no humeante) y ten en cuenta que la sartén no esté atiborrada de croquetas para evitar que se rompan. Por último, y para evitar el exceso de aceite, deja reposar las croquetas sobre papel absorbente. De esta manera, tendrás la croqueta perfecta.

Croquetas de pollo. / Getty Images

Evita cualquier error a la hora de hacer una tortilla de patata

Otro de los platos típicos de nuestra gastronomía es la tortilla de patata. Ya seas de esas personas a las que les encanta con cebolla, o de los que la prefieren sin ella, es bastante probable que cometas algún error que comprometa el sabor de la misma. Si quieres hacer la tortilla de patatas perfecta, compra productos de calidad. De esta manera tendrás muchas más opciones de que el resultante sea satisfactorio: huevos ecológicos, patata vieja y aceite de oliva virgen extra.

A continuación, pon atención a las proporciones: entre seis y ocho huevos por cada kilo de patatas empleado. Cuando tengas las patatas preparadas para hacer la tortilla, viértelas sobre un recipiente. Mientras tanto, sazona el huevo (nunca al revés tal y como explica el cocinero David de Jorge), échalo sobre las patatas y deja reposar el resultante durante cinco minutos.

Una vez hecho esto, vierte las patatas sobre la sartén y cocina a fuego lento (7/10 puntos de fuerza si cuentas con vitrocerámica) para evitar que se pegue y que se haga tranquilamente. Después de hacerla unos dos minutos y medio por cada lado, tan solo habrá que sacarla y esperar a que repose.

Pasos para elaborar la tortilla perfecta. / Getty Images

Cómo no cocinar verduras y hortalizas

La sobrecocción y el enmascaramiento son dos de los errores principales a la hora de cocinar verduras y hortalizas. Por esa misma razón, el chef Rodrigo de la Calle recomienda cortar las verduras en pequeños trozos o en juliana para luego aplicar una cocción corta (de apenas cuatro o cinco minutos). Así conseguirás facilitar la digestión sin renunciar a la textura crujiente o la intensidad del sabor.

Respecto al enmascaramiento, el chef considera que no tenemos que abusar de la proteína animal para equilibrar el sabor del plato: "La gente piensa en verdura y dice: '¡Le echo jamón!'. Pero lo peor es que luego le echa tocino o la parte dura del jamón. ¡Si al menos fuera uno bueno! Y eso por no hablar del ajo o las salsas". Por esa misma razón, si quieres cocinar las verduras de la mejor forma posible trata de conseguir el equilibro entre el sabor dulce y el amargo a través de distintos vegetales.

Evita los errores más comunes a la hora de cocinar verduras y hortalizas. / Getty Images

Cómo cocinar el mejor filete de pollo y ternera

No todo vale a la hora de cocinar un filete de pollo. Desde el proceso de descongelación del producto hasta su posterior cocinado requieren unos pasos que serán fundamentales para determinar el sabor del mismo. Cuando vayas a descongelar los filetes, nunca dejes la carne sobre un plato y esperes a que el hielo se deshaga. Hazlo sobre una bolsa sellada del estilo Ziplock, tal y como recoge Mashed, para evitar el crecimiento de gérmenes sobre la comida.

Cuando tengas el filete listo, procura que la sartén o la parrilla esté lo suficientemente caliente para cocinar el producto. A continuación, añade sal y especias por los dos lados y recuerda: no des la vuelta al filete más de una vez para no interrumpir la caramelización y el flujo de jugos en el interior de la carne.

Si hablamos de carne roja, además, hay que tener otras cosas en cuenta. Ante todo, no pinches continuamente el filete para comprobarlo (cortas la recirculación de jugos), no la aprietes contra la sartén (perderá sabor) y no lo dejes sobre una llama demasiado tiempo. Cuando ya tengas el filete preparado, déjalo que repose y sazónalo de nuevo antes de servirlo. De esta manera conseguirás que el filete se presente en un estado óptimo ante el comensal.

Según explica el célebre cocinero Anthony Bourdain, es fundamental dejar quieto el filete unos 10 o 15 minutos. ¿Por qué? Dejar quieto el filete unos 10 o 15 minutos "marca la diferencia porque lo que está ocurriendo en el interior del trozo de carne es una recirculación de jugos. Si se corta ese proceso, dentro acabará estando todo rojo".

Cómo cocinar los filetes sin caer en los errores habituales. / Getty Images

Cómo hornear la pizza perfecta

El pasado mes de noviembre, los físicos Andrey Varlamov y Andreas Glatz daban con la clave para cocinar la pizza perfecta mediante un horno eléctrico. Si eres de los que mete la pizza antes de que el horno reúna las condiciones óptimas, o de los que se pasan con los grados a la hora de establecer la temperatura, presta atención. Inspirados en un horno tradicional, los investigadores llegaron a la conclusión de que había que precalentar el horno a 232 grados y cocinar la pizza durante apenas 170 segundos.

Respecto a la elaboración de la misma, te recomendamos que utilices harina de fuerza para crear la masa, que uses una base de un litro de agua por cada 1,4 de harina y que dejes reposar el resultante entre 12 y 14 horas a 22/23 grados. Cuando tengas la masa preparada, échale los ingredientes necesarios (no abuses de ellos) y deja hornear la pizza durante apenas 170 segundos.

Cómo hornear la pizza perfecta. / Getty Images

En busca de los huevos fritos perfectos

A pesar de que hacer un par de huevos fritos pueda parecer muy sencillo, existen varios factores que pueden arruinar el sabor de esta clásica receta. Desde la frescura y la calidad de los huevos hasta el momento en que los echas a la sartén o la cantidad de aceite que utilizas para preparar tu plato. 

Como te hemos advertido en recetas anteriormente citadas, la calidad de los productos es uno de los factores que determinan el sabor de los huevos fritos. Por esa misma razón, intenta que los huevos sean ecológicos o de gallinas criadas al aire libre, cuanto más frescos mejor. Respecto al aceite, decántate por el de oliva virgen. 

Cuando tengas los productos necesarios, vierte el aceite sobre la sartén. La cantidad debe ser abundante, como de un dedo. Cuando el aceite esté muy caliente, tan solo tienes que cascar el huevo (a una altura prudente para evitar quemaduras) y dejar que la el aceite haga el resto.

Mientras el huevo se fríe, échale aceite caliente de la sartén por encima. De esta manera conseguirás que la clara se cocine y que salga la crujiente puntilla. Por último, recuerda echarle la sal antes de que el huevo comience a cocinarse en la sartén. De esta manera conseguirás hacer unos huevos fritos a la altura de la situación.

Dos huevos fritos. / Getty Images

En definitiva, estos consejos te ayudarán a marcar la diferencia cada vez que prepares unos huevos fritos, unos filetes de pollo o unas croquetas como las que te hace tu madre o tu padre. A pesar de que se tratan de recetas sencillas, podrás notar una gran diferencia entre una receta u otra con estos sencillos pasos. ¡Que aproveche!

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?